¿Qué pasa si quieres algo con más cuerpo que se sienta aún más emoliente e hidratante que un aceite corporal? Bueno, ya te lo he regalado en el título. Podemos hacer una maravillosa manteca corporal con sólo dos ingredientes: manteca de karité y aceite líquido.

¿Ya has experimentado tu manteca de karité? Si no, tomate un tiempo y frotala en tu piel y observa todas sus propiedades. Toma anotaciones. Haz justo lo que comentamos en la primera lección de este módulo: Conocer tus materias primas. Observa la textura. ¿Tiene olor? ¿Se siente graso o ligero? ¿Cómo se derrite en tu piel? ¿Tiene algún grumo dentro?

¿Qué? ¿grumos en la manteca de karite? ¿Por qué mi manteca de karité tiene estos trozos dentro? Esos son lo que llamamos granos/grumos, y son el resultado de los ácidos grasos presentes en la manteca de karité que se ha derretido en algún momento, y que luego no se enfriaron lo suficientemente rápido como para volver a una textura homogénea. ¡Se vuelven como cristales afilados, y dan una sensación horrible cuando los aplicamos en la piel.

Esto no quiere decir que tu manteca de karite esté mala, o no sirva, o que tu proveedor la haya tenido en malas condiciones. Sólo significa que en algún momento, en el trayecto de la fábrica donde se hizo a la tienda donde se compró y luego a tu casa, a través de mensajería o correo, la temperatura estuvo más cálida de lo que le gusta a la manteca de karite. De hecho, eso también puede pasar con tus fórmulas, una vez acabadas, si no ‘trataste a la manteca de karite como le gusta’ (por así decirlo).

¿Qué puedes hacer? Si notas que tu manteca de karite tiene grumos puedes derretirla (a baño maría) y luego enfriarla rápidamente, como se hace con el chocolate. Una vez que está totalmente derretida, la pasas a otro recipiente (o el que tuviste en el baño maría se romperá por el cambio brusco de temperatura) y lo metes en el congelador para que enfríe rápidamente. Cuando esté sólida, retirala y coloca en un lugar fresco y oscuro hasta que esté lista para usar.

Al igual que con los otros productos que hemos elaborado antes, encontrar una/la fórmula es sólo el comienzo. Es el proceso y las decisiones que tomes para esa formula que tornarán tu producto en ‘supercalifragilisticoespialidoso’.

Como siempre te digo, haz pequeños lotes.

Prueba una versión con aceite de coco fraccionado, otra con aceite de girasol, y una tercera con mezcla de aceite de girasol y aceite de coco fraccionado y luego compara las tres versiones.

Manteca de Karite Batida (Mousse)
80% Manteca de Karite
19% Aceite de tu elección
hasta 1% Aceite Esencial

Si tu manteca de karite no tiene grumos: Pesa la manteca de karité y el aceite que hayas elegido en un recipiente. Con tu batidora eléctrica, mezcla hasta que sea súper ligero y ‘aireado’, que se duplique en tamaño.

Si tu manteca de karité tiene granos: Pesa la manteca de karité y el aceite que hayas elegido en un recipiente resistente al calor. Lleva a baño-maría hasta que se derrita la manteca de karite. Coloca en el congelador hasta que se solidifique junto a las paredes del recipiente (pero no tan sólido que no se pueda mezclar). Mezcla con tu batidora eléctrica, hasta que sea súper ligero y ‘aireado’, que se duplique en tamaño.

Para ambas versiones, añadimos hasta 1% de aceite esencial, mezclamos otros 10 segundos más o menos, y a continuación envasamos, etiquetamos, y la disfrutamos.

Como nota, tienes que hacerlo con tu batidora eléctrica. Por mucho que se intente hacer con licuadora o con batidora manual, es muy difícil conseguir suficiente aire en la mezcla.

Puede tardar hasta un día completo para endurecerse por completo, pero debe ser lo suficientemente firme como para mantener su forma, y lo suficientemente suave como para sacarla del frasco fácilmente.

Si has realizado las tres versiones como te dije antes, compara todas esas cualidades sensoriales para la versión de girasol, la versión coco fraccionado y la versión combinada. ¿Notas algún cambio en la sensación de grasa, brillo en tu piel, sensación de hidratación, y todas esas otras cualidades? Toma nota de todo.

Tienes manteca de mango. ¿Qué crees que pasaría si sustituyeras la manteca de karité por la manteca de mango en esta fórmula?

Considera todos esos aspectos sensoriales de la manteca de mango, especialmente el deslizamiento, absorción, y sensación en la piel. Podría considerarse menos grasa que la manteca de karité, pero ¿Cómo cambiaría la fórmula si usaras 80% de manteca de mango en lugar de la manteca de karite? ¿Cambiaría el punto de fusión? ¿Sería más suave o más difícil que la manteca de karité?

Tal vez no queramos reemplazar toda la manteca de karite, pero ¿podríamos reemplazar un poco de la cantidad? Podríamos quitar 10% de manteca de karité y reemplazarla por manteca de mango para ver si podemos hacerla un poco más elaborada.

Manteca Batida (Mousse)
de Karite
Manteca Batida (Mousse)
Karite & Mango
Manteca Batida (Mousse)
Karite & Mango
80% Manteca de Karite70% Manteca de Karite60% Manteca de Karite
19% Aceite de tu elección10% Manteca de Mango20% Manteca de Mango
Hasta 1% AE19% Aceite de tu elección19% Aceite de tu elección
Hasta 1% AEHasta 1% AE

Pesa la manteca de karité, la manteca de mango y el aceite de tu elección en un recipiente resistente al calor. Lleva a baño-maría hasta que esté todo completamente líquido. Coloca en el congelador hasta que se solidifique en las paredes del recipiente, pero no tan sólido que no se pueda mezclar. Con tu batidora eléctrica, mezcla hasta que sea súper ligero y ‘aireado’, que se duplique en tamaño. Añade hasta 1% de aceite esencial, mezcla otros 10 segundos más o menos, a continuación, envasa, etiqueta, y disfrutala.

Observaciones…

Para obtener ese efecto ‘giratorio’ en los frascos, utilizo una manga de pastelero y una punta de glaseado de 1 M.

Y puedes añadir un poco de color a estos añadiendo una mota de colorante a la mezcla en cualquier momento después de retirarla del congelador.

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