Tan pronto como un bebé comienza a ser más independiente, con aprender a caminar en particular, los riesgos son numerosos. Un pequeño explorador en ciernes, se siente atraído por todo lo que puede captar. Ahora es el momento de estar más alerta. La árnica proporciona un alivio rápido en caso de caída, golpes, cortes o hematomas. Es el aliado de todas las madres, tanto en pomadas como en gránulos homeopáticos. Evidentemente, este remedio solo es eficaz en heridas superficiales.

Preparación: 10 minutos

Conservación: 12 meses

Material: báscula, cuenco, cazo, espátula

Packaging: tarro de 50ml

INGREDIENTES

10g de cera de abejas

30g de macerado de árnica

10g de aceite de tamanu

2 gotas de vitamina E

PREPARACIÓN

Derretir todos los ingredientes a baño maría. Fuera del fuego, mezcla suavemente con una espátula, luego vierte en la olla.

CONSEJOS DE USO

Aplicar la pomada masajeando la zona a tratar varias veces al día. No lo apliques sobre una herida abierta.

BUENOS CONSEJOS

– En un solo golpe, para ayudar a que desaparezca el hematoma, aplica un paño o una bolsa que contenga hielo durante unos diez minutos.

– Es posible que tu bebé se corte o se dañe las manos y las rodillas durante una caída. Si la herida es solo superficial, puedes tratarla en casa. Límpialo con agua jabonosa y usa unas pinzas para quitar los pedazos pequeños. Luego aplica un desinfectante local con una gasa esterilizada. Proteje la herida con un vendaje de miel para que sane al aire libre. La miel siempre ha formado parte de la farmacopea popular; se utiliza para tratar forúnculos, úlceras, heridas de todo tipo… es antibacteriano y cicatrizante, acelera la cicatrización.

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