¿Cómo se empieza a crear un producto?
Recuerda que los ingredientes son el producto. Asegúrate de estudiar bien los ingredientes, tomar notas y hacer tu investigación. Empieza de forma sencilla.

Los diferentes grupos de ingredientes:

  1. La base – Casi todos los productos naturales tienen como base, una combinación de aceites, mantecas/ceras y aguas. Algunas veces se utilizan por sí solos y en otras fórmulas se mezclan para crear cremas, lociones y emulsiones. Estos ingredientes tienden a componer al menos el 50% de la mayoría de los productos y en algunos casos el 70% o más.
  2. Activos Botánicos – estos son los activos que se extraen de las plantas medicinales y terapéuticas que se añaden a tu producto para añadirle un valor sanador de la piel. Aunque las regulaciones globales de cosméticos no te permitirán hacer ninguna reclamación por el valor sanador de tu formulación, esto no significa que no puedas formular con estos ingredientes maravillosos.
  3. Los ingredientes funcionales – son aquellos que pueden no realizar un papel de terapéutico exactamente pero tienen una función física dentro del producto.
  4. Los Aditivos – están relacionados con los ingredientes funcionales, pero se consideran «un extra añadido» o una necesidad legal – piensa en los conservantes en los productos con fase acuosa por ejemplo.
  5. Aromas y aromacéuticos – son las fragancias funcionales en tu mezcla. O los aceites esenciales, que también aportan principios activos, a demás de su función aromacéutica.
  6. Aestéticos/Estéticos – estos son el toque final de tu producto para hacerlo visualmente atractivo y adorable. Por ejemplo, brotes de rosas enteros incrustados en una barra de masaje o vainas de vainilla en un aceite corporal. Por lo general de origen botánico, estos son los trozos y piezas que añaden ese toque que también grita «Soy natural».

Diagrama de flujo de formulación

Aquí te dejo un diagrama de flujo de formulación que te servirá de guía a la hora de formular tus productos.

  1. ¿Qué tipo de producto quieres formular? Bálsamo labial, serum, manteca corporal…
  2. ¿Cuál es la función o el ‘tema’ de mi producto? Lifting, Anti-envejecimiento, anti-estrías…
  3. ¿Cuál es la base de mi fórmula? Aceites & Mantecas; Sólo acuoso; o Aceites & Aguas (Emulsión)
  4. ¿Cuáles son mis Activos botánicos? ¿Qué plantas puedo añadir? (por ejemplo, tinturas, maceraciones)
  5. ¿Cuáles son mis ingredientes funcionales? ¿Qué función física realizarán? (por ejemplo, emulsión, humectantes, exfoliantes)
  6. ¿Necesito aditivos? por ejemplo, conservante, antioxidante, modificador de pH, etc.
  7. ¿Qué aromas/aromacéuticos quiero añadir? ¿Quiero usar fragancias o aceites esenciales respetuosos con la piel?
  8. ¿Necesito añadir algún toque final? ¿Qué puedo añadir para que mi producto se vea bonito?

Notas de Guia

  1. ¿Qué tipo de producto deseas hacer?
    Es importante saber lo que se está formulando para que puedas comenzar a ensamblar los ingredientes relevantes para ese tipo de producto. Piensa en:
    – bálsamos, mantecas y cremas
    – lociones y serums
    – Polvos y brumas
    – Productos spa como mascarillas o exfoliantes
    ¿Es a base de agua o a base de aceite?
    ¿Es para limpiar la piel o ‘alimentar’ la piel?
  2. ¿Cuál es el ‘tema’ de tu producto?
    Una vez que sepas lo que vas a hacer, piensa en para quién es y en qué efecto deseas crear para esa persona. Piensa en:
    • Género: ¿Para hombres o mujeres?
    • Edad: ¿son maduros, ancianos, adolescentes, un bebé, etc.?
    • Acción: es un producto para la limpieza, calmante, anti-envejecimiento, desmaquillante, suavizar la piel?
    • Estado de ánimo: ¿es relajante, edificante, sensual?
    • Terapéutico: por ejemplo, ¿anti-acné, calmante, combatir la sequedad o oleosidad?
    • Ultra-específico: por ejemplo, ¿es para alérgicos, deportistas?
  3. Sentar las bases
    Una vez que sepas lo que estás haciendo y para quién es, puedes empezar a escribir ideas en qué ingredientes debe tener tu producto. Elige tus aromaceuticos, activos botánicos y cualquier aditivo que necesites para el resultado deseado de tu producto. Visita los sitios web de los proveedores e investiga que ingredientes están fácilmente disponibles para su compra en tu país.
    Aparte de las mascarillas y los exfoliantes, la base de todas las cremas, bálsamos, lociones, limpiadores y los tónicos son ceras, mantecas, aceites, aguas – no siempre juntos, pero por lo general una combinación de uno o más de estos. La base suele ser del 50-80% de la fórmula total.
  4. Activos Botánicos Basado en tus notas para los pasos 1 y 2 ahora debería ser bastante fácil de seleccionar los activos botánicos correctos para tu producto. Tomate tu tiempo para investigar diferentes plantas que tus proveedores locales almacenen. Los activos botánicos suelen añadirse hasta el 10% de un producto (a veces más en el caso de productos de spa).
  5. Elige tus aditivos funcionales
    Ahora necesitas saber qué ingredientes funcionales son esenciales para tu producto. Aparte de en el caso de productos muy específicos como mascarillas y exfoliantes, la mayoría de los ingredientes funcionales forman el 10% o menos de un producto para el cuidado de la piel. La lecitina se utiliza normalmente en 1-10%, Vitamina E se utiliza generalmente en 0.1 – 2% dependiendo de qué tipo de vitamina E compras – siempre consulta con tu proveedor.
  6. ¿Necesita aditivos?
    Ahora necesitas determinar si tu producto necesita aditivos, como un regulador de acidez, o conservante. Si tu producto requiere un conservante, entonces debes seguir las pautas porcentuales dadas por su fabricante. La mayoría de los conservantes generalmente se utilizan en alrededor del 1% de la fórmula total, aunque algunos conservantes deben utilizarse en porcentajes más altos junto con otros co-conservadores. Sigue siempre la recomendación del proveedor para tu conservante.
  7. Elige tus aromas y aromaceuticos
    Los aceites esenciales suelen usarse en concentraciones de entre 0,1 – 2%. El porcentaje es para la cantidad total de aceites esenciales, no el 2% por aceite esencial que se use. Dentro de poco estará disponible la guia «Limites Cutáneos de los aceites esenciales» en nuestro Herbarium.
    Una vez que tengas tus notas, comienza a repasar a lápiz tus ingredientes (¡en porcentajes!) en tu hoja de formulación. Un truco – Comienza hacia atrás, rellenando primero las secciones que ya tienen porcentajes fijados, por ejemplo:
    1% para sus aceites esenciales
    2% para lecitina (si se utiliza)
    10% para tus extractos botánicos
    1% para la vitamina E
    Trabaja hacia atrás de esta manera; entonces te quedarás con alrededor de 70-80% para tu base. Este método garantiza que nada se quede fuera y que todas las proporciones correctas están en su lugar.
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