Como hemos visto en las lecciones anteriores, un cabello sano y bonito es aquel que mantiene un buen equilibrio de hidratación, nutrición y proteínas. Y darle a nuestro cabello exactamente lo que necesita en cada momento y de forma completamente especifica, solo es posible si preparamos nuestros propios productos capilares en casa.

El cabello está formado por proteína, lípidos (aceites, sebo) y agua. Dependiendo del tipo de cabello necesitará que le aportemos más o menos de que según ingredientes.  

Según el Tipo de Cabello:

ESTRUCTURA:

Liso – Aceites Ligeros (nutrición), y humectantes como el aloe vera, glicerina, etc (Hidratación).

Ondulado – Aceites ligeros, aceites densos y mantecas (para aportar nutrición); y humectantes como el aloe vera, glicerina etc (para aportar hidratación).

Rizado – Aceites densos y mantecas (nutrición); y Extra de humectantes como el aloe vera, glicerina, etc (para extra de hidratación).  

EMULSIÓN EPICUTÁNEA:

Normal – Aceites ligeros y densos, mantecas (nutrición); Humectantes como aloe vera y glicerina (Hidratación).

Seco – Aceites densos y mantecas (nutrición); Extra de Humectantes como aloe vera, glicerina, etc (para extra de hidratación); y Proteína (para fortalecer nuestro cabello y regenerarlo).

Graso / Mixto – Aceites ligeros (nutrición) y Humectantes (hidratación).  

Según cualidades del cabello:

POROSIDAD:

Baja – Aceites ligeros (nutrición); y humectantes (hidratación).

Alta – Aceites ligero y densos, mantecas (nutrición); extra de humectantes (hidratación extra); y proteína (fuerza y reparo).

DENSIDAD:

Baja – Aceites Ligeros (nutrición); y humectantes (hidratación).

Alta – Aceites densos y mantecas (nutrición); humectantes (hidratación).

GROSOR:

Fino – Aceites ligeros (nutrición); humectantes (hidratación); proteína (fuerza y reparo).

Grueso – Aceites densos y mantecas (nutrición); humectantes (hidratación.

Otras necesidades específicas:

  • Cabellos teñidos: aceites antioxidantes para nutrir y proteínas para regenerar y fortalecer.
  • Cabellos canosos: pigmentación azul o morada (polvo de índigo) para que las canas no amarilleen.

Cuero Cabelludo VS. Cabello

A la hora de formular nuestros champús sólidos, así como cualquier producto capilar, debemos identificar y diferenciar las necesidades del cuero cabelludo y del cabello. Una vez identificadas dichas necesidades, y cuando sean distintas entre ellas, debemos formular nuestro champú para las necesidades del cuero cabelludo, y luego, trataremos las necesidades de la melena con lo que necesita (acondicionador nutritivo, mascarillas, baños de aceite, etc). Un buen ejemplo: un cuero cabelludo graso y la melena resecada por tintes, planchas y/o secadores.

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